Floriano Martins entrevista a María Luisa Martínez

maria-luisa-passargeMayo de 2002, Ciudad de México, Casa del Risco, San Ángel, presentación del número xix de Alforja Revista de Poesía, dedicada a la poesía brasileña. Esta edición fue organizada por mí, con la expresiva presencia plástica del artista brasileño Hélio Rola, que ilustró profusamente la edición con sus grabados. Los días en México estuvieron siempre en nombre de la amistad y la felicidad del encuentro entre amigos. En esa ocasión conocí a María Luisa Martínez Passarge, en ese entonces diseñadora de la revista Alforja.

Las vidas de cada persona están marcadas por la magia de los encuentros y la alquimia de los reencuentros. En octubre de 2004 regresé a México como invitado de la Feria de Zócalo. En 2006 Alforja publicó un libro mío en su prestigiosa colección Azor, también diseñada por María Luisa. En 2008, después de unos días intensos en Ciudad Juárez, me quedé unos días en la capital mexicana. Fue entonces cuando sentí la presencia del reencuentro, pues allí pude finalmente sentarme a conversar con María Luisa. La revista Alforja tenía un considerable gusto por la tradición del grabado de México, que es una de las más ricas de nuestro continente. De eso tratamos, ella y yo, ese 2008. Yo había invitado a Alforja a participar en la Bienal Internacional del Libro en Ceará, Brasil, y con José Ángel Leyva, uno de sus codirectores, decidimos que lo mejor sería montar una sala especial de grabado latinoamericano bajo la curaduría de María Luisa. Así sucedió, y esta sala fue, sin duda, uno de los puntos destacados de la Feria en Brasil. Luego tratamos de los detalles técnicos de liberación de los derechos para la donación de las obras al gobierno de la provincia de Ceará. Así nos acercamos un poco más. En 2010 se dio un nuevo reencuentro, en un Salón del Libro en Huelva, Andalucía, España. Allí ya empezamos a descubrir unas afinidades con relación a la magia de las ediciones, los libros, el encanto irresistible de hacerlos a toda costa. De manera paralela, el proyecto Alforja llegó a su término, así como el proyecto que María Luisa y José Ángel Leyva habían decidido trabajar después de Alforja: la creación de una editorial y de una nueva revista, La Cabra Ediciones y La Otra, respectivamente. El tiempo no deja nunca de pasar, por suerte. Así que cuando María Luisa y yo nos reencontramos una vez más, en Quito, Ecuador, 2011, ya está ella sola con el proyecto editorial de La Cabra Ediciones. Allí tuvimos la oportunidad de tratar personalmente de proyectos que virtualmente habíamos descubierto llenos de afinidades. He aprendido y descubierto con esta mujer una nueva configuración de mi pasión por la edición. Los libros son una apuesta sin fin. La fuente de conocimiento que tenemos en la vida a través de la lectura es algo de imponencia en la existencia de todos. Pero el conocimiento del otro está dado por su celebración de la vida, algo distinto de la aburrida intromisión de los medios en la vida ajena. Esta entrevista avanza en el conocimiento y la feliz complicidad de las determinaciones de vida de una mujer apasionante, que ha cuidado de la transmisión de la cultura como una tarea especial que la vida le ha destinado.

María Luisa Martínez Passarge (Acapulco, Guerrero, México, 1956). Estudió diseño gráfico y se ha especializado en diseño editorial; es maestrante de la Maestría en Diseño y Producción Editorial (Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco). Formó parte del proyecto Alforja, Arte y Literatura, A.C. desde 1998 hasta el fin del proyecto, en 2008. Ha trabajado el diseño de carteles, portadas, catálogos y publicaciones para diversas instituciones de gobierno, universitarias y culturales. Ha diseñado aproximadamente diez revistas literarias y culturales; ha realizado proyectos que abarcan el diseño y la edición para Siglo XXI Editores, la Fundación México Unido, los gobiernos de los estados de Campeche, Durango, Oaxaca y Tabasco, el municipio de Naucalpan (Estado de México), Conaculta, Bellas Artes, La Secretaría de Educación Pública, el Museo de Culturas Populares, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Dirección de Literatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otras. Ha sido seleccionada nacional en la Segunda y Tercera Bienal Internacional del Cartel en México (1992 y 1994), y ha merecido por tres proyectos el Premio al Arte Editorial que otorga la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (2010, género Revistas Literarias y Culturales por La Otra. Revista de Poesía + Artes Visuales + Otras Letras;  y 2011, género Diccionarios, por el Diccionario de mexicanismos y la Enciclopedia de conocimientos fundamentales UNAM-Siglo XXI, 5 volúmenes). Actualmente es directora, diseñadora y editora de La Cabra Ediciones.

 

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María Luisa Martínez Passarge

 

FM | ¿Soñaste con ser editora desde niña?

MLMP | Llegué a la edición de manera muy natural. Desde muy joven, mi gusto y pasión por la poesía y por el ensayo, principalmente, hicieron de los libros unos fieles compañeros. Nunca pensé algo tan directo como cuando sea grande quiero ser editora. Lo que sí enuncié en algún momento de mi adolescencia fue que ya que yo no sería nunca poeta o escritora, me dedicaría a hacerle sus libros a los escritores y a los poetas. Lo dije sin tener claro en realidad lo que eso significaba. Pero fue, como ves, una promesa inconsciente que me hice y que se ha convertido en mi proyecto de vida.

FM | ¿Todavía eres niña o simplemente soñadora?

MLMP | Soy juguetona, bastante inocente en muchos sentidos, muy impulsiva, entregada; tengo facilidad para dejar atrás cosas que me molestan o que me lastiman (“La acción de cerrar es suficiente: aquello que decido clausurar se esfuma, se disuelve, en realidad no era nada”, dice Chantal Maillard). Si tomamos estas características como parte de ser niña, entonces sí, soy niña todavía. Soñadora no. Me sucede que el entusiasmo por algo o alguien me impide a veces ver el escenario completo –y es cuando suceden los tropezones, las caídas, o peor, las devastaciones–, pero no es por soñadora. Ahora, si hablamos del sueño como lo opuesto a la vigilia, sí soy muy soñadora. Durante muchos años trabajé con mis sueños y en algún momento dejé de hacerlo. Curiosamente es algo que ha entrado de nuevo en mi vida gracias a una larga e intensa conversación que tuve hace poco en Oaxaca con el poeta surrealista Ludwig Zeller. De él estoy preparando ahora una antología poética.

FM | ¿Con cuántas cabras se hace una editorial en México?

MLMP | Con una sola cabra, terca y testaurada, puedes hacer una editorial. Lo que es muy difícil es que esa cabra logre sacarla adelante sola. Es necesario tener cómplices, amigos más o menos cabras, pero que tengan la misma pasión por el proyecto, además de una especial paciencia para con la cabrita terca. Me viene a la memoria una oración que Cortázar le hace decir al entrañable Morelli: “[…] en la insistencia se va cerniendo la forma y desde los agujeros se va tejiendo la red”.

FM | ¿Te gustan las montañas como blanco esencial de la existencia?

MLMP | La montaña es para mí casi una región sagrada. Aunque nací en la costa, con el rumor del Pacífico como música de fondo, la imponencia de la montaña, sus ambientes, las alturas, el silencio lleno de vida, están en lo profundo de mi ser. Las montañas me sientan bien, me reconcilian con el mundo.

FM | ¿Qué te mueve en la vida?

MLMP | Una fuerza importante que me mueve es la libertad, entendida ésta como una emoción creadora que conlleva una enorme responsabilidad. Creo en el ritmo y el tiempo del Universo. Me mueve el misterio del cuerpo, de la inteligencia, el deseo, la pasión en su más amplio espectro.

FM | De algún modo, La Cabra Ediciones es el desarrollo de un plan editorial que hace años empezó como el sueño de un trío (el grupo Alforja), luego ha pasado a ser sueño de un dueto (con la revista La Otra), hasta llegar a tu sueño personal. Todos estos cambios tienen sus aspectos negativos y positivos. ¿El pasado ya es parte del pasado o todavía molesta en el presente?

MLMP | El pasado es definitivo en mi presente, y no es en absoluto molesto. Yo llegué a Alforja con el sueño ya encarrilado por sus forjadores, pero fue un proyecto que hice también mío y al que me entregué por completo. Cuando el proyecto cerró su ciclo, José Ángel Leyva y yo fundamos La Cabra Ediciones, con la idea de seguir con los proyectos editoriales de manera más profesional, y decidimos continuar con el proyecto de una revista de poesía. Así nació La Otra. Revista de Poesía + Artes Visuales + Otras Letras. Sin embargo, José Ángel y yo no logramos remontar una serie de puntos de vista diferentes y la sociedad se disolvió: José Ángel se quedó con la revista y ha conformado un nuevo proyecto editorial. Yo me quedé con La Cabra y estoy en el proceso de sacarla adelante. No es fácil. Me está costando trabajo por muchas razones. La principal: mi fuerte es el diseño y la edición, la creación gráfica y el cuidado editorial de los proyectos. Soy buena en eso, porque es algo que me apasiona. Mi debilidad es la gestión de los proyectos, su financiamiento.

FM | ¿Cómo anda la vida útil de La Cabra? ¿Cómo está la actuación de tu editorial en el mercado mexicano?

MLMP | La Cabra Ediciones cuenta con un importante catálogo, resultado de casi trece años de producción editorial. Durante los últimos dos ha bajado la intensidad debido a los ajustes que he tenido que hacer, de manera personal y en lo que se refiere a la función directiva de la editorial. Es muy difícil que una sola persona esté en todos los puntos de la cadena productiva del libro. Siempre se descuidará alguno. Por proyectos no paro. Hacer libros es mi pasión. Así que si por vida útil te refieres a la producción de libros, La Cabra está vivísima y produciendo. Debo resolver los últimos puntos de la cadena y lograr que los libros se impriman y lleguen a los lectores. En eso estoy trabajando: encontrar la forma de darle una vuelta de tuerca a La Cabra para que mi forma de ser, de trabajar, y las necesidades de La Cabra se reconozcan, se ajusten. En cuanto al mercado, los libros de La Cabra son productos de calidad con un ritmo lento de venta; no es una editorial autosuficiente en este sentido, pero esto, lejos de ser un obstáculo, es un reto que confío en remontar en un plazo no muy largo.

FM | Para que nuestros lectores tengan una idea general de tu proyecto editorial, ¿puedes hacer un resumen publicitario de La Cabra Ediciones?

MLMP | La Cabra Ediciones ha editado principalmente libros de poesía; es su esencia, nació poeta. La mayor parte del catálogo comprende a poetas extranjeros; la idea es continuar esta línea de edición, sin descartar la publicación de poesía mexicana. En los primeros meses de 2012 saldrán al mercado varios libros, que enumero a continuación, en las siguientes colecciones:

1) Azor, cuyo esquema es la reunión antológica de un poeta, presentado por otro poeta o escritor a través de un estudio introductorio: El festín de la flama, de la excelente y ya fallecida poeta boliviana Blanca Wiethüchter, con prólogo de Rodolfo Häsler; Alquimia del fuego inútil. Antología poética, 1961-2010, del colombiano Armando Romero, con prólogo de Arturo Gutiérrez Plaza, y Alforja de caza, del ecuatoriano Xavier Oquendo, prologado por la boliviana Vilma Tapia Anaya. En preparación está Alquimia de la imagen, del poeta chileno avecindado en Oaxaca Ludwig Zeller, así como otras antologías de importantes poetas brasileños, chilenos, colombianos y argentinos.

2) El Desfiladero, antologías poéticas de países realizadas por reconocidos poetas: saldrá al público Poesía de Bolivia. De Cerruto y Sáenz a los días de hoy, antología que tú, Floriano Martins, has organizado y prologado. Hasta el momento hay cinco títulos publicados en esta colección: poesía contemporánea de Portugal (Miguel Ángel Flores), de Italia (Emilio Coco), de Ecuador (Xavier Oquendo), indígena de Estados Unidos (Víctor Rodríguez Núñez y Katherine M. Hedeen), y poesía rusa no oficial de la segunda mitad del siglo xx (Ludmila Biriukova). En preparación están un volumen de poesía alemana, uno dedicado a la poesía viva de Estados Unidos, otro de poesía guaraní y uno de poesía catalana.

3) Cuadernos del Mirador, libro de autor: Como si la silla vacía / As if the empty chair, poemario bilingüe de la estadounidense Margaret Randall; La tentación del mar, de la mexicana Blanca Luz Pulido, y Cuerpo erosionado, de la ecuatoriana Julia Erazo. En preparación en esta colección tengo Poeta en el Edén, del uruaguayo Alfredo Fressia.

4) Libros fuera de colección: aquí, Floriano, eres por lo pronto el protagonista: Overnight Medley es un libro maravilloso, poesía y jazz en tres lenguas (portugués, español e inglés) que participan de una suerte de juego alquímico entre tú y el poeta mexicano Manuel Iris; y el primer volumen (de cuatro) de Agulha. Revista de cultura. Diez años, que contendrán parte del material más relevante que has publicado en este importante proyecto que diriges y llevas a cabo. Este primer volumen estará dedicado a las principales entrevistas aparecidas en Agulha a lo largo de ese periodo.

El arte es un campo en el que La Cabra Ediciones también ha incursionado. Con el ánimo de hacer libros accesibles a un público más amplio, los dos primeros títulos de una nueva colección de pequeño formato (llamada simplemente Los Artistas) aparecerá a más tardar en febrero de 2012: los inauguradores de esta serie son el mexicano Iván Gardea y la húngara-mexicana Susana Wald. Iván está considerado por la crítica especializada como uno de los grabadores más originales de su generación; en este libro se incluyen dos de las series más emblemáticas del artista: Imágenes del limbo y Desolación, así como la serie Los sombríos, impresionantes grabados de rostros en gran formato. Susana Wald es una singular pintora surrealista, con un importante trabajo desarrollado no sólo en la pintura, sino también en la escultura. De ella se presenta su serie dedicada a los huevos, vistos éstos como símbolo de misterio, de renacimiento, de vida. Otros artistas extranjeros, como el multifacético pintor, escultor, poeta y artista gráfico brasileño Vicente do Rego Monteiro, se encuentran en proceso.

En el transcurso del próximo año, La Cabra Ediciones abrirá también sus líneas editoriales a otros géneros literarios y humanísticos, y ya se trabajan algunos títulos en este sentido.

Por otro lado, La Cabra reconoce la contundencia de las ventajas y el significado de las nuevas tecnologías con relación al binomio libro impreso-libro digital. Por lo mismo, estoy preparando los libros para abrir el acceso del catálogo a otro tipo de público con la edición virtual de los títulos publicados y en proceso, pero mantendré al libro impreso como el valor fundamental, con la atención y el cuidado del oficio editorial como una de las características de esta editorial. En este sentido, como proyecto en proceso para 2012 y siguientes años es la recuperación de la tradición tipográfica y de las artes gráficas con la edición de libros especiales y de tirajes cortos.

La Cabra Ediciones es una empresa pequeña, muy pequeña. Uno de mis retos es trabajar en la sistematización de las estrategias de difusión, promoción y venta. 2011 ha sido un año complicado para La Cabra, pero los empeños están puestos en superar los obstáculos con base en la calidad de los autores que deciden formar parte de esta casa editorial, en la calidad y el cuidado de sus productos, que son los libros impresos, así como en la conformación de una comunidad nacional e internacional abierta al apoyo y al desarrollo de proyectos colectivos.

Floriano, quisiera aprovechar esta oportunidad que me brindas para, a través de Agulha, agradecer a los autores, artistas, traductores, ensayistas y tantos amigos, como tú, que han confiado en La Cabra, en mi persona, y que han aceptado correr el riesgo y sumarse a este proyecto colectivo, que es de todos. Porque en efecto, María Luisa es el nombre que aparece como directora, pero La Cabra es en realidad una comunidad mundial fraterna, apasionada, imbuida un poco de locura y un mucho de sueños (o al revés). Entre todos, con todos, La Cabra seguirá haciendo de las suyas. Invito a los lectores de Agulha a entrar en la página de La Cabra (www.lacabraediciones.com) y dejar sus comentarios, ideas, propuestas, sugerencias, etc. Lo agradeceré muchísimo.

Gracias, Floriano, y desde México, un abrazo a todos.

Fuente: Revista Agulha