Un peregrinar sin nombre | Ein Wallen, namenlos | Obra selecta

Gottfried Benn
Gottfried Benn | Alemania

16 x 23 cm, 672 pp. en dos volúmenes | 2009
vol. I | poesía [bilingüe]
vol II | ensayo y prosa
isbn vol. I | 978-607-7735-14-4
isbn vol. II | 978-607-7735-15-1
Precio | 460.00 | US 38.10 (ambos volúmenes)
Género | Ensayo
Traducción, prólogo y selección | José Manuel Recillas
Coedición | Editorial de la Universidad Juárez del Estado de Durango

Volumen I | Poesía (bilingüe)
Gottfried Benn es mucho más que un poeta: es el hijo de las dos devastadoras guerras mundiales y de su fanatismo de destrucción y muerte. Su presencia, esquivada por muchos, equivale a una marca de fuego. Es el más duro, el más radical, el más trastornador y el más ebullente de los poetas alemanes del pasado siglo xx. Médico del cuerpo y de la poesía, Benn ha podido escribir estas palabras que valen como un diagnóstico la-cerante: “Todos mis referentes se han desmoronado. El universo susurra en torno. Estoy en el borde: gris, enhiesto, muerto.” El calvario del espíritu se acompaña en este caso de una monstruosa lucidez. En este sentido, Benn es hijo no sólo de Baudelaire o Stefan George, sino también de Hegel y de Nietzsche. En su expresionismo alienta lo mismo la huella de Dadá que la inteligencia de los más altos filósofos que ha dado su patria. Encontramos en su poesía una “exaltación metafórica del ser” en la que alcanzan a escu-charse los “sonidos vocales originarios” que ya exploró su antecesor Kurt Schwitters en su sonata primigenia, pero en la que está presente también el carácter de cosa de la palabra, aquello que la liga profunda y misteriosamente a los objetos de la naturaleza. Es asombroso que Benn sea casi un desconocido entre nosotros. Este libro, la más completa edición de su poesía en nuestra lengua, revelará no só-lo a uno de los mayores poetas de todos los tiempos, sino al que bien podría ser el teórico más importante de la lírica contemporánea.

Evodio Escalante

 

Volumen II | Ensayo, prosa
Poeta, prosista, teórico de la lírica, hijo fiel de unos tiempos tempestuosos que no volverán, Gottfried Benn sobrevive con su obra al derrumbe del siglo que lo vio vivir. El escalpelo de su palabra carecería de eficacia si no estuviera acompañada de una extraordinaria lucidez a la que él siempre fue el primero en rendir culto. Sin inteligencia no se puede escribir. Benn está convencido de que los poetas “en el fondo, no son ni individuos espirituales ni estetas, ya que hacen arte; o sea, necesitan un cerebro duro, macizo, un cerebro provisto de colmillos capaces de triturar resistencias, incluso personales.” Lo primordial para un escritor es su vínculo, su relación con las palabras; este vínculo primigenio no puede estar alterado ni enrarecido como llega a suceder en el caso de los periodistas, los políticos y algunos filósofos prominentes. Este poeta puede polemizar con Heidegger —cosa que de hecho hizo entre líneas. Por eso ha podido escribir: “La palabra es el falo del espíritu enraizado en el centro.” Sexo (Geschlecht) y espíritu (Geist), por primera vez juntos. ¿Y cuál es el centro de este espíritu que aparece como sexuado? La lengua, la lengua materna. Aunque Benn pensaba que por esta razón la verdadera poesía es intraducible, este libro vuelve a comprobar que lo imposible es posible. Hay aquí bastante Benn como para embriagarse de la más inquietante lucidez que pueda llegar a las palabras. Cosa de celebrar.

Evodio Escalante

Gottfried Benn | Brandenburgo, 1886-Berlín, 1956| Toda su vida un enemigo del positivismo y de la fe ciega en la ciencia y el progreso, pero su oposición no fue producto de una cuestión ideológica, sino de una experiencia más honda que subyace en toda su obra, obsesiva y monotemática como pocas. Tanto en prosa como en verso, o al frente como en la retaguardia —como escribió el propio autor—, Benn difuminó las fronteras de los géneros y en su lugar erigió una obra que se yergue, aún hoy, con enorme solidez y actualidad. En ambos mundos escriturales Benn supo crear un mundo hecho de pala-bras que no pocos alemanes se saben de memoria y recitan placenteramente. Su obra poética se caracteri-zó por una monotematicidad casi obsesiva sobre la crea-ción de la obra de arte y el destino de ésta, así como múl-tiples referencias a la mitología griega. Pero este mundo griego de Benn no es como el de Hölderlin, tierra de promisión de una edad de oro. Su Grecia está despoblada y no hay señal de redención alguna. En sus ensayos, Benn hace uso de referencias inusuales, dando rienda suelta a su imaginación que sabía cómo elegir y fusionar elementos y atmósferas de muy diverso origen en una sola expresión, que nunca tuvo por objeto referirse al mundo de los escritores, sino al de la creación. Allí es donde está el punto que enlaza su reflexión creativa con su obra poética, y es en ese punto de encuentro donde Benn es capaz de hablarnos de lo trascendente, en vez de distraerse con lo contingente.
[jtab/]Traductor :: José Manuel Recillas | Ciudad de México, 1964 |Poeta, ensayista, crítico literario, traductor, editor y melómano. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores en 1991. Ha publicado los libros de poesía La ventana y el balcón (1992) y El sueño del alquimista (1998), el volu-men Aproximaciones al expresionismo (ocho fascículos, México Volitivo, 2004), así como las traducciones Insec-tos y poesía griega (Verdehalago, 2004) y Proverbios budistas japoneses (Verdehalago, 2006), de Lafcadio Hearn;Walter Raleigh (Verdehalago, 2000), de Robert Louis Stevenson; así como Trayectoria de un intelectualista (Verdehalago, 2000), Aforismos. La palabra es el falo del espíritu (Verdehalago, 2000) y Poesía (unam, 2006), de Gottfried Benn. Está incluido en la antología El sol ama-rillo del escombro (Montevideo, 2002). Ha sido considerado como “el último aristócrata del espíritu” (Efraín Bartolomé) y de él ha dicho Tomás Segovia: “La estirpe que Recillas elige es la de Odín —como habría dicho Thomas Mann—, y con ella una breve parentela que entre nosotros acaso sólo incluya a Jorge Cuesta, por su temperamento, y a Juan Carvajal, por su gracia estética. En cuanto a actitud, bascula entre la brida religio-sa de un Eliot y la espuela militante de un Pound.” Sus traducciones de Benn han sido consideradas “notablemente hermosas y dignas” (Eduardo Lizalde) y “muy hermosas” (Claudio Magris). Juan José Miranda (Universität der Kunste, Berlín) ha señalado que “las traducciones que ha hecho de obras de poetas expresionistas alemanes son las mejores que existen en nuestro idioma, y su trabajo lo distingue —para quien de literatura con la L mayúscula entiende— como uno de los mejores poetas contemporáneos en lengua castellana”. En 2009 se estrenó la obra Sidereus Nuncius (de la cual hizo la concepción lírica general), comisionada por el Festival Internacional Música y Escena y el Festival Internacional Cervantino (fic), hecha en coautoría con Javier Torres Maldonado (música) y Claudia Lavista (coreografía), considerada por la prensa que dio cobertura al fic2009 como la obra más importante presentada en los últimos tres años (Christa Cowrie).